En la Argentina, alrededor de cuatro millones de personas sufren EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y el 90% es subdiagnosticado. Es una de las causas de mayor enfermedad y muerte evitable en el mundo. La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) se sumó a la iniciativa internacional para promover la toma de conciencia sobre la patología. "El diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado mejoran el pronóstico y la calidad de vida del enfermo", alertó el doctor Andrés Echazarreta, presidente de la AAMR, al haberse conmemorado el 17 de Noviembre el Día Mundial de Lucha contra la EPOC.

En la Argentina no hay estadísticas sobre la prevalencia de la enfermedad. Pero en base a datos de otros países latinoamericanos, estaría afectada por el mal el 10% en la población mayor de 40 años. "En 2010, según el censo nacional, había 14 millones de argentinos mayores de 40 años. Es decir que habría al menos 1,4 millón de enfermos con EPOC", calculó Echazarreta.

El estudio Platino, realizado en 2004 en cinco ciudades de América Latina, concluyó que apenas un 11.3% de los pacientes con EPOC estaba diagnosticado, recordó el médico.

Inflamación crónica

La EPOC es una alteración inflamatoria crónica del aparato respiratorio ligada al tabaquismo, que impacta significativamente en la vida de los pacientes. Sus síntomas son tos, expectoración (catarro) y disnea (falta de aire). Es una afección incapacitante e invalidante, que puede llevar a la muerte.

Un estudio hecho por la doctora Ane Johannessen y publicado en la revista "Respirology" en marzo de 2012 revela que la exposición al humo de tabaco durante la infancia incrementa el riesgo de sufrir EPOC en la adultez.

Los niños expuestos al humo tendrían casi el doble de posibilidades de desarrollar el mal en la edad adulta.

Muchas enfermedades

El tabaquismo, además, genera un gasto elevado en la salud pública, especialmente en el tratamiento de las enfermedades provocadas por el humo de tabaco: patologías cardiovasculares (ACV, infarto agudo de miocardio, aneurisma de aorta, obstrucciones arteriales), cáncer (de labio, boca, lengua, laringe, pulmón, esófago, estómago, colon, vejiga, de páncreas, entre otros), enfisema y bronquitis crónica con insuficiencia respiratoria progresiva. Muchos de estos casos requieren vivir con oxígeno suplementario.

Si bien el tabaquismo es el factor que más incide en el desarrollo de la enfermedad pulmonar, el estudio consigna que también corren riesgo las personas que están expuestas a agentes químicos y polvos contaminantes en el ámbito laboral. Para reducir tal exposición hay que ventilar los ambientes y protegerse con máscaras.

Se mejora la disnea

Actualmente, según comentó el doctor Echazarreta, hay métodos que ayudan a mejorar la función pulmonar: brindan mayor tolerancia a los esfuerzos habituales y reducen la disnea y las hospitalizaciones. La consulta médica y la espirometría (que mide la capacidad de los pulmones) son recursos indispensables para realizar un diagnóstico. La rehabilitación mejora la calidad de vida del paciente con EPOC. Mediante la ejercitación muscular, como la práctica de natación o caminatas diarias, se recupera la respiración.

Debido a la ausencia de estudios que indiquen el estado real de la enfermedad en el país, la AAMR está diseñando un relevamiento prevalencia de la EPOC para llevar adelante en la Argentina. Echazarreta comentó que pidieron apoyo al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Emilio Coni y a la industria farmacéutica para que colaboren en la financiación del proyecto.